LA NIÑA DE LOS TRES NOMBRES SHEM-TOV, TAMI

Nota media 6,56 Bueno 16 votos 2 críticas

Resumen

Una novela basada en la historia real de una niña judía durante la ocupación nazi. La novela narra la historia de la correspondencia secreta entre Lieneke y su padre, escondidos en la Holanda ocupada por los nazis. Lieneke va saltando de un hogar a otro, cambiando su nombre en cada nueva casa, hasta que encuentra refugio en casa del médico de un pequeño pueblo y aprende a convivir con su nueva familia, escondiendo su verdadera identidad de todos: vecinos, compañeros, otros judíos escondidos y, por supuesto, soldados alemanes. Espera ansiosamente las cartas que le manda su padre y que le dan esperanzas de ser salvados pronto y poder volver a casa. A partir del presente, Lieneke recuerda sus experiencias pasadas. En la edición aparecen intercaladas reproducciones de las cartas ilustradas que le envió su padre. Cuando Lieneke no recibe más cartas, vive en presente la trágica espera del fin de la guerra y el triste desenlace de la liberación, cargado de secuelas dolorosas. El final es un canto a la vida. El libro está basado en la historia real de Nili Goren. La autora ha escrito el libro junto a la protagonista de la historia. El libro reproduce los originales de las cartas que su padre le mandó a través de la Resistencia durante la segunda guerra mundial. Al final del libro se ha incorporado un álbum fotográfico familiar. Los originales de las cartas han sido donados al museo de Beit Lojamei Haguetaot, departamento de niños afectados por el Holocausto.

2 críticas de los lectores

9

Es un libro rápido y como lo dicen en la descripción, un canto a la vida; la vida nueva que envuelve a una familia con motivo de la guerra, su salvación, que nos muestra una vez más el lado buena de la humanidad dispuestos a ayudar sin pensar en las consecuencias.

hace 7 años
8

Justo antes de este, leí el de El niño con el pijama de rayas, y éste que he leído está dentro del mismo marco histórico de guerra que éste. Pensé que tanta historia, tanta guerra, me cansaría (temas que no me entusiasman) y lo abandonaría para leer otro tipo de cosas. Pero no fue así. Lo abandoné, es cierto, pero no por otra lectura sino por la no-lectura. Y al reemprenderlo me enganché tanto a la historia que en una tarde me he fulminado tres cuartos de libro y no es tan fino. Visto desde la perspectiva de los niños todo cambia. La inocencia te hace ver las cosas serias de otra forma. Las historia explicada en sí, hecho por hecho, es un coñazo. Pero a través de las vivencias de unos niños, con las anécdotas, se hace mucho más ameno, más entretenido, incluso más entendible. Y sobretodo, si es una historia real, que han ido montando y recopilando información, juntándolo todo como un puzzle. Ha sido fascinante, muchas gracias, fue un gran regalo. Un notable.

hace 13 años