45 libros epistolares: Cuando las cartas importaban

40 libros epistolares: Cuando las cartas importaban
Daniel F. Gerhartz, Mujer escribiendo en el jardín

A pesar de que las tecnologías digitales han revolucionado nuestra forma de relacionarnos y comunicarnos, los libros epistolares siguen gozando de buena salud. Resultan fáciles de leer, podemos interrumpir la lectura al finalizar cada carta para retomarla más tarde sin perder el hilo; y, además, despiertan nuestra curiosidad porque nos permiten bucear en las intimidades de uno o varios personajes y en sus relaciones. Es posible que las cartas escritas a mano hayan quedado relegadas como objetos de culto y colección para unos pocos nostálgicos, pero los libros formados por cartas, reales o ficticias, siguen resultando muy interesantes para los lectores, como demuestra este listado con algunos de los más leídos.

1. Drácula, Bram Stoker. Considerada por Oscar Wilde la novela fantástica más importante de la literatura, Drácula, la obra maestra de Bram Stoker, ha sido llevada al cine continuamente desde 1922, pero jamás había tenido fortuna con los ilustradores. No había un dibujante canónico de Drácula, no existía una edición ilustrada clásica de este gran libro de terror que todavía hoy conmociona a miles de lectores en todo el mundo. Fernando Vicente ha decidido llenar ese vacío y, asumiendo el reto de poner cara al rey de los vampiros, ha realizado la versión más ambiciosa de todas las existentes hasta el momento. Basándose en la excepcional traducción de Juan Antonio Molina Foix, interpreta los sentimientos del monstruo y de sus cazadores y sigue paso a paso la trepidante aventura del relato, descubriendo la pasión amorosa que esconden sus páginas, el poderoso atractivo que emana del mal, los inquietantes paisajes por los que discurre la acción y la terrorífica aura que impregna su lectura.

2. Las amistades peligrosas, Choderlos de Laclos. Novela escrita en 1782, cuando aún nada hacía presagiar la inminencia del fin del Antiguo Régimen y el estallido de la Revolución en Francia, LAS AMISTADES PELIGROSAS es una de las cumbres de la literatura europea del siglo XVIII. Sirviéndose con maestría del género epistolar, en ella Pierre CHODERLOS DE LACLOS (1741-1803) relata una historia de perversión, celos y sentimientos encontrados en la que sobresalen los amorales personajes del vizconde de Valmont y la marquesa de Merteuil, quienes utilizan la pulsión amorosa como medio de manipulación del prójimo y satisfacción de su amor propio.

3. Cartas a un joven poeta, Rainer Maria Rilke. Estas Cartas a un joven poeta, publicadas más de veinte años después de la muerte de su autor, fueron dirigidas por RAINER MARIA RILKE (1875-1926) a Franz Xaver Kappus, entre 1903 y 1906, desde los diversos lugares a donde le condujo su vida itinerante, resultado de acuciantes preocupaciones económicas y de una casi constante dependencia de sucesivos mecenazgos. Escritos en una época en la que Rilke iniciaba la transición desde una poesía ensoñadora e intimista a otra más cercana al mundo de la materia y de las formas, estos breves textos son también un documento revelador del ideario del poeta y de su concepción del mundo, desde su visión de la vocación y de la inspiración literarias hasta sus meditaciones sobre la soledad inherente a la tarea del creador.

4. Cartas marruecas, José de Cadalso. Las dos creaciones más importantes de José de Cadalso evocan las luces y las sombras de finales del siglo XVIII: el alegato racionalista de las Cartas marruecas, llenas de estupendas viñetas humanas, y la desesperación funesa de las Noches lúgubres; el “hombre de bien” encarnado por Ben-Beley o Nuño Núñez y el afán sacrílego de Tediato; los ideales de la Ilustración y los augurios del Romanticismo. Para ofrecer la primera edición propiamente crítica de ambas obras, Emilio Martínez Mata ha deslindado su complejo proceso de transmisión, mediante un estudio minucioso de todos los manuscritos e impresos conservados. Ya completada la primera redacción de las Cartas, Cadalso volvió sobre ellas en dos ocasiones, para introducir retoques estilísticos y algunos cambios de mayor calado, acordes con los avatares del país; las Noches, por su parte, sufrieron los efectos de la censura y de continuadores apócrifos. La rica anotación -sensible en todo momento al contexto histórico y cultural del autor- está a la altura de esta decisiva labor de restitución textual.

5. Cartas persas, Montesquieu. Las  Cartas persas, (1721) es la obra germinal de la novela epistolar y de intención satírica. Mediante el recurso de las cartas de personajes extranjeros se satirizan las instituciones y costumbres propias. Dichos personajes, portadores de una nueva mirada, dejan en evidencia con su aparente ingenuidad, la autocomplacencia de la sociedad francesa en la bondad de su vida y usos sociales.

 

6.  Desde mi celda, Gustavo Adolfo Bécquer. Una prolongada estancia en el monasterio de Veruela necesariamente se debía traducir en una amplia producción artística ?plástica y literaria? de los dos hermanos Bécquer. Las pinturas y textos de Valeriano y Gustavo Adolfo Bécquer componen un notable «corpus» que ha hecho del monasterio de Veruela uno de los espacios becquerianos por excelencia. Las cartas que componen  testimonian el decisivo papel desempeñado por ese entorno cisterciense en el paso a la madurez personal de Gustavo Adolfo. Son cartas que implican un doble viaje: físico y simbólico, con su ida y su vuelta. El primero le llevó de Madrid a Veruela donde viviría la experiencia límite de la cercanía de la muerte, recuperando después la salud y regresando a la Corte. El segundo le condujo desde los sueños de triunfo y de gloria hasta el deseo de aniquilación total, para recuperar después un tono de moderada conformidad con las limitaciones de la existencia.

7. Lady Susan, Jane Austen. Esta novela epistolar, escrita probablemente en 1794, narra los planes de la protagonista, la recientemente viuda lady Susan, para encontrar un nuevo marido, a la vez que intenta casar a su hija de dieciséis años. Austen se sirve de este género para construir una obra en donde las distintas cartas se engarzan como piezas de un rompecabezas hasta completar ante los ojos del lector una historia de pequeñas intrigas. La obra subvierte todas las normas de la novela romántica: lady Susan tiene un papel activo; no sólo es hermosa, sino también inteligente e ingeniosa, y sus pretendientes son significativamente más jóvenes que ella. Edición con ilustraciones de Javier Olivares.

8. Amor y amistad, Whit Stilman. En esta novela se reúnen los tres cuadernos que Jane Austen escribió a muy temprana edad (13-14 años), y que ella misma llamó «volúmenes» y numeró colectivamente del I al III. Hay textos que no corrigió nunca, pero otros son piezas muy evolucionadas que la autora revisó justo antes de la publicación de «Juicio y sentimiento». En los textos prevalece un humor más desatado en inventiva de lo que será normal en la autora, pero muy parecida al resto de su obra en los aspectos irónicos e incisivos.

9. Contra el viento del norte, Daniel Glattauer. Con qué pocas palabras puede desatarse la pasión. En la vida diaria ¿hay lugar más seguro para los deseos secretos que el mundo virtual? Leo Leike recibe mensajes por error de una desconocida llamada Emmi. Como es educado, le contesta y como él la atrae, ella escribe de nuevo. Así, poco a poco, se entabla un diálogo en el que no hay marcha atrás. Parece solo una cuestión de tiempo que se conozcan en persona, pero la idea los altera tan profundamente que prefieren posponer el encuentro. ¿Sobrevivirían las emociones enviadas, recibidas y guardadas un encuentro «real»?

10. Cada siete olas, Daniel Glattauer. Leo Leike vuelve de Boston tras poco menos de un año. En casa lo esperan noticias de Emmi Rothner. Ambos se dan cuenta de que sus sentimientos no han cambiado y piensan que quizá deberían verse una vez en persona. Pero Leo ha empezado una relación y Emmi sigue casada… Daniel Glattauer vuelve a cautivar a los lectores y a la crítica internacional con su peculiar mirada sobre las relaciones amorosas en nuestro tiempo. Emmi y Leo nos enseñan que, después de que seis olas rompan en la orilla llega la séptima, y ésa trae siempre muchas sorpresas.

11. La piedra lunar  Wilkie Collins. Un precioso diamante de color cambiante conocido como la Piedra Lunar es robado de la estatua de un dios hindú por un oficial inglés pese a la maldición que protege la piedra. Años más tarde, su sobrina, una joven adinerada de la sociedad victoriana, hereda la joya por su cumpleaños. Pero la piedra no viaja sola. Tres hindúes siguen sus pasos para recuperar la piedra sagrada. ¿Serán ellos los culpables de la desaparición de la Piedra Lunar esa misma noche? ¿ O alguien se les ha adelantado?

12. La dama de blanco, Wilkie Collins. El joven profesor de dibujo Walter Hartright viaja a Cumberland para dar clases a dos jóvenes y ricas herederas, las hermanas Laura y Marian Fairlie. Laura se enamora de él pero los agradables días en Limmeridge House acaban con la llegada del prometido de Laura, Sir Percival Glyde. Éste alberga la intención de arrebatarle toda su herencia y cuenta con la ayuda del siniestro conde Fosco para llevar a cabo sus planes. Sólo se interpone en su camino una misteriosa dama vestida de blanco que, al parecer, ha escapado de un sanatorio mental… En La mujer de blanco, el lector se ve arrastrado por un suspense continuo gracias a la destreza narrativa de Wilkie Collins y a los portentosos retratos de sus personajes. A través de una trama prodigiosa que se desarrolla paulatinamente mediante los relatos de sus principales testigos, los oscuros secretos se irán desvelando.

13. La tesis de Nancy, Ramón J. Sender. La tesis de Nancy es una crítica mirada a la España de su tiempo que Ramón J. Sender hace a través de los ojos de una sorprendida estudiante norteamericana. Refleja a la vez la tradición y la modernidad de un país que se abría tímidamente al mundo desarrollado pero que guardaba todavía, en algunos momentos como un tesoro, pero en otros como un lastre, el profundo poso de siglos de costumbrismo difícil de asumir, interpretar y comprender, no sólo para el viajero entusiasta como Nancy, sino para muchos españoles a los que los avatares de su vida y de su nación habían llevado como a Sender a un exilio forzado o voluntario.

14.  Correspondencia J. Sender y Joaquín Maurin, Francisco Caudet. Correspondencia entre ambos autores, que se encuentra en la Hoover Institution de la Universidad de Stanford, California, recuperada por la significación pública, literaria y político-histórica de Maurín y Sender. En esta obra desfilan comentarios sobre la génesis y escritura de casi todas las grandes novelas de Sender escritas entre 1953 y 1973.

15. Los girasoles ciegos, Alberto Méndez. Premio Nacional de Narrativa 2005. Un capitán del ejército de Franco que, el mismo día de la Victoria, renuncia a ganar la guerra; un niño poeta que huye asustado con su compañera niña embarazada y vive una historia vertiginosa de madurez y muerte en el breve plazo de unos meses; un preso en la cárcel de Porlier que se niega a vivir en la impostura para que el verdugo pueda ser calificado de verdugo; por último, un diácono rijoso que enmascara su lascivia tras el fascismo apostólico que reclama la sangre purificadora del vencido. Son historias de los tiempos del silencio, cuando daba miedo que alguien supiera que sabías. Cuatro historias, sutilmente engarzadas entre sí, contadas desde el mismo lenguaje pero con los estilos propios de narradores distintos que van perfilando la verdadera protagonista de esta narración: la derrota. Premio de la Crítica 2005, Premio Setenil 2004.

16. Cartas desde DinamarcaKaren Blixen (Isak Dinesen). En 2012 se conmemora el cincuenta aniversario de la muerte de una de las escritoras fundamentales del siglo XX, Karen Blixen. Conocida también por uno de sus seudónimos, Isak Dinesen, nos ha regalado algunos de los mejores relatos de la historia de la literatura y novelas tan conocidas como Memorias de África. Hasta ahora poco sabíamos de su vida a su regreso a Dinamarca, donde, en su casa de Rungstedlund, escribió la mayor parte de sus obras y cientos de cartas que la relacionaban con el mundo. Este libro recoge las más interesantes, las esenciales para conocer la personalidad de esta extraordinaria escritora. Su añorada vida en Kenia, las discusiones con sus editores y con colegas escritores, la relación con sus familiares más próximos y sus problemas de salud aparecen en estas páginas, que son el reflejo de su apasionada vida, cuyo eje fundamental fue la escritura. Para completar este retrato, el libro incluye un pliego con fotos de la baronesa a lo largo de su vida.

17. Cartas a  Eva Haldiman, Imre Kértész. Durante más de veinte años (entre 1977 y 2002), Imre Kertész y la crítica y traductora de origen húngaro Eva Haldimann mantuvieron una extraordinaria correspondencia en la que comentaron el trabajo y las dificultades del escritor, su salida de la Asociación de Escritores y todas las vicisitudes que el autor tuvo que atravesar hasta conseguir el reconocimiento mundial con el Premio Nobel en el año 2002. Estas cartas forman un maravilloso legado, a medio camino entre la autobiografía y el ensayo, que nos ayuda a entender la trayectoria vital y la intelectual de uno de los autores más relevantes de la literatura europea contemporánea.

18. Cartas escogidas, William Faulkner. Autodidacta, apasionado, cazador, granjero, padre, hermano, hijo, amigo, honesto, contradictorio y difícil en ocasiones, esquivo, de firmes ideas políticas y éticas, siempre compasivo con el ser humano y burlón consigo mismo, con un sentido del humor que combate la solemnidad y la soberbia del artista, luchando una y otra vez por mantenerse a flote, por mantener a su familia y por preservar lo que ama: así se nos revela Faulkner en estas páginas que recorren su vida entera y la totalidad de su obra, desde la primera inspiración y esbozo hasta el impacto que tuvieron en el mundo literario. A través de estas cartas –muchas de las cuales se traducen por primera vez al castellano–, el lector tiene la sensación de estar leyendo la autobiografía desgarradoramente personal del hombre que cambió la historia de la literatura americana.

19. Cartas, Emily Dickinson.  Dickinson es quizá la poeta más grande del siglo XIX, la que abrió el camino a la poesía moderna. Esta selección de la traductora Nicole d’Amonville nos ofrece una muestra de su ingente y valiosísima correspondencia, a menudo tan intensa y sobrecogedora como su propia poesía. Con Dickinson, el género epistolar adquiere una nueva dimensión.

20. De profundis. Balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde. En 1895 Oscar Wilde (1854-1900) está en la cumbre de su fama y de su popularidad. Todo lo que hace parece tocado por la varita del triunfo. Sin embargo, el proceso que ese mismo año entabla por difamación contra el marqués de Queensberry a instancias del hijo de éste, Lord Alfred Douglas, Bosie –su joven amante–, se volverá en pocas semanas en su contra, de forma que acabará condenado a prisión por homosexualidad, arruinado y repudiado por la misma sociedad que meses antes lo aclamaba. Poco antes de salir de la cárcel, en 1897, escribió De profundis –larga carta dirigida a Bosie en la que rememora su relación y, aunque desengañado, se reafirma en sus sentimientos y en sus actos– y poco después, ya en libertad, la Balada de la cárcel de Reading, poema que sobrevuela la relación entre el amor y las convenciones sociales, entre la vida y la muerte. Traducción de Arturo Agüero Herranz.

21. Cartas del verano de 1926 Marina Tsvietáieva, Borís Pasternak, Rainer Maria Rilke. «Una carta –dice Marina Tsvietáieva- es una forma de comunicación fuera de este mundo, menos perfecta que el sueño, pero sujeta a sus mismas leyes. Ni la carta ni el sueño se dan por encargo: se sueña y se escribe no cuando nosotros queremos, sino cuando ellos quieren: la carta ser escrita y el sueño ser soñado.» En este epistolario, uno de los más hermosos que ha dado la literatura, presenciamos algo así como un milagro: el de la sintonía entre tres grandes poetas que establecen una conversación entre iguales. Cada uno ve en el otro a alguien muy próximo en espíritu. En estas páginas, las fronteras entre cartas, ensayos y poemas se difuminan y afloran reflexiones como las de Pasternak en torno a la creación literaria y versos como los de la «Carta de Año Nuevo» de Tsvietáieva o los de la «Elegía» de Rilke.

22. Intercambio con un inglés, Christine Nöstlinger. Ewald no saca muy buenas notas en inglés, por eso su madre decide invitar a un muchacho inglés durante las vacaciones para que practique. Pero el recién llegado resulta ser un niño difícil y problemático que convulsiona la armonía de la vida familiar. Una novela que habla de convivencia y de cómo superar los problemas de integración.

23.  El invierno que tomamos cartas en el asunto, Ángeles Doñate. Llega el invierno a Porvenir y trae con él una mala noticia: por falta de cartas, cerrarán la oficina de Correos y trasladarán al personal. Los sms, correos electrónicos y whatsapps parecen haber ganado la partida también en medio de las montañas. Sara, la única cartera del pueblo, nació y vive allí con sus tres hijos pequeños. Comparte muchas horas con su vecina Rosa, una mujer de ochenta años que estaría dispuesta a cualquier cosa por evitarle sufrimientos a Sara y a los niños. Pero ¿qué puede hacer una anciana para impedir que las vidas de las personas que más quiere se vean trastornadas? Pues algo tan pequeño como escribir una carta, una que tiene guardada en su corazón desde hace sesenta años? Con ese gesto, Rosa desencadenará una serie de acontecimientos que cambiarán de forma inesperada su propia vida y la de decenas de personas.

24. El buen relato. Conversaciones sobre la verdad, la ficción y la terapia psicoanalítica,  J.M. Coetzee y Arabella Kurtz. «Las historias que nos contamos a nosotros mismos puede que no sean ciertas pero es lo único que tenemos. Me interesa la relación que mantenemos con estas historias, sean o no sean ciertas.» Siguiendo esta premisa, el escritor sudafricano J.M. Coetzee, premio Nobel de Literatura, propuso a la terapeuta Arabella Kurtz dialogar sobre la inclinación humana a elaborar historias. Mientras el escritor trabaja en soledad y se responsabiliza únicamente del relato que cuenta, la terapeuta colabora con el paciente para contar la historia de su vida y así poder destapar la «verdad». Desde ambas perspectivas los autores analizan la psicología individual y la colectiva y exploran la capacidad humana de autoexamen en un fascinante diálogo que atrapa al lector desde el primer intercambio de ideas. En un intento por comprender nuestras historias particulares y nuestro papel en la Historia, Coetzee y Kurtz se sirven de grandes escritores como Cervantes y Dostoievski y de psicoanalistas como Freud y Melanie Klein para ofrecernos una esclarecedora y sorprendente visión de las historias que nos contamos a nosotros mismos.

25. Donde el corazón te lleve, Susanna Tamaro. Viendo inminente el final de su vida, Olga decide escribir a su nieta Marta una larga carta para dejar constancia de lo que ninguna de las dos ha sabido ni decir ni escuchar. Aunque nunca llega a enviársela a su nieta, por la carta conocemos la historia de la familia y las heridas que nunca cicatrizaron.

26. A Virginia le gustaba Vita Pilar Bellver. Es una historia de amor real y a la vez magistralmente recreada en la imaginación de Bellver, que logra que admiremos el apasionado sentido de la libertad que llevó a Vita a tratar de conseguir el amor de Virginia saltándose todos los convencionalismos y, lo que es más difícil, que podamos colarnos dentro de la compleja mente de Virginia para entender mejor la lucha que mantuvo con sus fantasmas a los que tuvo que vencer antes de aceptar el brazo de Vita. Todo dentro del marco histórico de entreguerras, dentro de un ambiente transguesor que unió a los miembros del grupos Bloomsbury y sin olvidar los lazos que se establecieron entre ellas y sus maridos, Harold Nicolson y Leonard Woolf.

27. Querido Diego, te abraza Quiela, Elena Ponitiawska. Octubre de 1921. Angelina Beloff, pintora rusa exiliada en París, envía una carta tras otra a su amado Diego Rivera, su compañero desde hace diez años, que la ha dejado abandonada y se ha marchado a México sin ella. Angelina, a quien Diego se dirige con el diminutivo de Quiela, fue la primera esposa del muralista mexicano y una excelente pintora, eclipsada por el genio de su marido. Su relación, marcada por la pobreza y por la tiranía de Rivera, fue tormentosa, y la adoración de Quiela, incondicional. Brutal, ególatra, irresistible, Rivera se nos dibuja como un monstruo que hace su voluntad en el arte y el amor. «Ella me dio todo lo que una mujer puede dar a un hombre» diría Rivera. «En cambio, recibió de mí todo el dolor en el corazón y la miseria que un hombre puede causarle a una mujer.»

28. Querida Susy, querida Paul, Christine Nöstlinger. Paul tiene que marcharse de su ciudad y dejar a su amiga Susi. A través de las cartas que se escriben, ambos irán dibujando la nueva vida que se abre ante ellos. ¿Volverán algún día a estar juntos? Una historia intimista sobre los problemas de adaptación y la importancia de la amistad en la superación de dificultades.

29. 84, Charing Cross Road, Helen Hanff. Un día, en octubre de 1949, Helene Hanff, una joven escritora desconocida, envía una carta desde Nueva York a Marks & Co., la librería situada en el 84 de Charing Cross Road, en Londres. Apasionada, maniática, extravagante y muchas veces sin un duro, la señorita Hanff le reclama al librero Frank Doel volúmenes poco menos que inencontrables que apaciguarán su insaciable sed de descubrimientos. Veinte años más tarde, continúan escribiéndose, y la familiaridad se ha convertido en una intimidad casi amorosa. Esta correspondencia excéntrica y llena de encanto es una pequeña joya que evoca, con infinita delicadeza, el lugar que ocupan en nuestra vida los libros… y las librerías.

30.  La sociedad literaria del pastel de piel de patatas de Guernsey, Mary Ann Shaffer. Enero de 1946: Londres emerge de las sombras de la segunda guerra mundial. La escritora Juliet Ashton está buscando el argumento para su próximo libro. ¿Quién podría imaginarse que lo encontraría en la carta de un desconocido, un nativo de la isla de Guernsey, a cuyas manos ha llegado un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet? A medida que Juliet y el desconocido intercambian cartas, ella se queda atrapada en un mundo maravillosamente excéntrico. La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey -nacida como una coartada espontánea cuando sus miembros fueron descubiertos rompiendo el toque de queda de los alemanes- contiene una galería de personajes profundamente humanos, divertidos, encantadores, todos amantes de la literatura, que sobrellevaron la ocupación nazi organizando reuniones de lectura sobre novelas clásicas, siempre alrededor de un pastel de piel de patata. Juliet empieza una importante correspondencia con los miembros de la sociedad, pequeñas joyas que hablan de libros y del placer de la lectura, de la amistad, de la vida cotidiana y del impacto reciente que la ocupación alemana ha tenido en sus vidas. Cautivada por sus historias, decide visitarles, y lo que encuentra le cambiará para siempre.

31. Nubes de kétchup, Annabel Pitcher. Zoe es una chica inglesa de quince años que oculta un terrible secreto. Llena de angustia pero también con una buena dosis de humor, Zoe comenzará a escribir cartas a un criminal llamado Stuart Harris, encerrado en el corredor de la muerte de una prisión de Texas. Piensa que solo alguien así, marcado al igual que ella por el secreto, la mentira y el asesinato, va a poder comprenderla… Bolígrafo en mano, Zoe respira profundamente, come un sándwich de mermelada de fresa y comienza su relato de amor y traición…

«Una novela arriesgada, convincente, irresistible, Pitcher debería ir reservando en su agenda los días de entrega de los próximos premios literarios.» The Guardian
«Se confirma el estatus de Pitcher como estrella emergente.» Bookseller
«La inocencia de la adolescencia, la violencia del asesinato y una pizca de humor negro conviven a la perfección en este vívido y convincente retrato de engaño y pasión.» Daily Mail
«Las expectativas generadas tras el éxito de Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea se han visto sobradamente confirmadas con la magnífica Nubes de Kétchup. (…) Un relato conmovedor.» The Telegraph

32. Una forma de vida, Amelie Nothomb. Todo empieza cuando una novelista llamada Amélie Nothomb recibe una carta de uno de sus lectores, un soldado norteamericano, Melvin Mapple, que le escribe desde Irak. Mapple contrae una enfermedad, común entre los soldados. Y es la existencia de este padecimiento lo que deja al lector en estado de shock, lo hechiza y lo sume en un relato alucinante en el que, como en otras novelas de Nothomb, el protagonista absoluto es el cuerpo. Un cuerpo distinto, repudiado, que, para sobrevivir, alumbrará una nueva identidad, Scherezade, con la que el yo desdoblado de Mapple iniciará una suerte de idilio. Una vez más la prosa afilada y transgresora de la escritora belga mantiene al lector en vilo hasta el final.

33. De corazón y alma (1947-1952),  Carmen Laforet y Elena Fortún. En “De corazón y alma” nos damos de bruces con dos escritoras de excepción, dos mujeres que entregan hasta el tuétano del espíritu en sus palabras, dos pioneras cada una en su generación, defensoras de la libertad del individuo para ser y sentir; la una, Elena, a las puertas de la muerte batiéndose con el sufrimiento, y la otra, Carmen, en el fulgor de su carrera literaria, apremiada por el éxito y la necesidad de recogimiento interior.
Estamos ante un libro revelador como pocos, trenzado de cartas que rebosan hondura y verdad por sus cuatro costados, y que nos llevan como el viento a las hojas de la vida a la muerte, de la duda a la certeza, de la alegría a la tristeza, y de la literatura a la vida. “Verdaderamente la quiero y me quedo asombrada de ello. Su divina humildad diciendo (¡usted que es en estos momentos la primera escritora española!) que aprendió a escribir de mí… me conmueve hasta los huesos.” Elena Fortún da comienzo así en 1947 a este epistolario con la joven escritora Carmen Laforet, reciente ganadora del Premio Nadal, que muestra su admiración amorosa y devota a la creadora de Celia que tanto le había inspirado.

34. Cartas a su madre, Antoine de Saint-Exupéry. Este libro reúne las cartas que escribió a su madre escalonadas sobre 34 años: desde 1910, época en que, a los 10 años, era alumno del colegio Sainte-Croix, hasta 1944, año donde desaparece cumpliendo una misión de reconocimiento aéreo para Francia. Estas cartas son el reflejo fiel de su vida, son 89 cartas que nos muestran a un Saint-Exupery íntimo y humano. Las cartas están ordenadas cronológicamente intercalándose algunas cartas escritas por él a su hermana y a su cuñada.

35. 22 cartas extraordinarias, Maria Negroni. Este libro contiene una serie de cartas, cuidadosamente apócrifas, de aquellos autores que para tantos niños y jóvenes constituyeron la primera biblioteca. Esos autores que leíamos con avidez, fascinados por las aventuras de sus múltiples pequeños huérfanos.

36. Esta noche moriré, Fernando Marías. Me suicidé hace dieciséis años… Así arranca Esta noche moriré, una novela inclasificable en la que se narra una venganza meticulosa y atroz que precisa de todo ese tiempo, dieciséis años, para culminarse. Con forma epistolar, contiene la carta que un sofisticado villano, Corman, envía a Delmar, el policía que lo detuvo y encerró. Tras planificarlo todo en su celda, Corman se quita la vida, pero su muerte es precisamente lo que pone en marcha el complejo mecanismo. ¿Objetivo? Lograr que Delmar, tras un calculadísimo calvario, se suicide dieciséis años después. Querido lector: en tus manos tienes un libro maldito, quizá el más extraño de la literatura española contemporánea, fascinante como un hechizo y doloroso como una traición, en cuyas páginas se detalla el funcionamiento de La Corporación, hoy leyenda urbana de culto cuyos visos de realidad se expanden sin cesar. Editorial Alrevés recupera, veinte años después de que fuera publicada por primera vez, esta obra emblemática agregando al texto el monólogo teatral escrito por QYBazo a partir de la novela.

37. Escritor en guerra. Correspondencia y diarios (1936-1943), George Orwell. Es el ensayista inglés más importante del siglo XX. Sus diarios y correspondencia de los años de la guerra civil española y la segunda guerra mundial son un retrato imprescindible de una época crucial.

38. El café celestial, Stuart Murdoch. Stuart Murdoch se considera a sí mismo una persona que únicamente tiene un “26% de estrella del rock”. Puede que esté exagerando. Sin embargo, pocas estrellas de rock destinan su tiempo libre a elaborar la lista de sus matemáticos favoritos o a comprar zapatillas extra suaves para que no molesten a los vecinos que viven en el piso de abajo. El líder de Belle and Sebastian revela a través de este diario además de sus influencias musicales y artísticas, un sinfín de historias de su vida cotidiana entre los años 2002 y 2006: los ensayos con la banda, los conciertos, el descubrimiento de nuevos grupos, los tiempos muertos de las giras, sus paseos en bicicleta, sus partidos de futbol o sus reflexiones ante una puesta de sol. Es fascinante descubrir sus miedos, sus inquietudes, y su creencia en el destino. Murdoch cree que cada decisión que toma en la vida determinará el sonido del próximo disco de Belle and Sebastian (¿y por qué no?).

39. Cartas a un buscador de uno mismo David Thoreau. Todos hemos sentido alguna vez la llegada de un tiempo en el que todo tiembla y en el que necesitamos poner en cuestión cada aspecto de nuestra vida. Las convicciones políticas supuestamente asentadas se destruyen para crear otras nuevas, las normas sociales asumidas se revisan y se lucha por otras distintas, las metas existenciales se transforman de modo radical. Precisamente durante este proceso vital Harrison G. O. Blake escribe por primera vez a H. D. Thoreau para solicitar su consejo y su orientación hacia una vida más verdadera. Se inicia así una correspondencia intensa y reveladora, tan íntima como filosófica, que para muchos constituye el más claro equivalente moderno de las Cartas a Lucilio de Séneca. De carta en carta y durante trece años Thoreau le habla a Blake de cómo ganarse la vida, del coraje, del sexo, del trabajo, del amor, de la naturaleza, de la libertad, de la sociedad, de la política, de la moral, de la alimentación, de la disidencia, de la religión, de la soledad y de un tiempo pleno, donde la construcción de la subjetividad se labra a golpes de una desorientación gozosa, libre y salvaje. Décadas después de la muerte de Thoreau, un Blake anciano confesaba seguir leyendo y releyendo estas cartas, como si buscara aún en ellas una verdad esencial y recóndita: «Y, sin embargo, sé que estas cartas siguen viajando en el correo, que en cierto sentido aún no me han llegado, y probablemente no lo harán mientras viva. De hecho, puede decirse que estas cartas están desde siempre dirigidas a quien mejor pueda leerlas». Así, a lo largo de esta correspondencia, inédita hasta ahora en castellano, se descubre un auténtico manifiesto del pensamiento de Henry David Thoreau, que completa e ilumina obras tan fundamentales para la filosofía individualista, antiautoritaria y ecologista como “Walden” o “La desobediencia civil”.

40. Cartas a una amiga inventada, Antoine de Saint-Exupéry. Una colección de cartas del autor de “El Principito” que revelan facetas inéditas del gran escritor. Un documento de intenso valor poético y humano, con el fondo del arriesgado oficio de aviador en las primeras décadas del siglo XX.

 

 

APORTACIONES DE LOS LECTORES

41. Carta de una desconocida, Stefan Zweig. Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora.

42. Lawrence (antes) de Arabia, T.E. Lawrence. Lawrence de Arabia, la leyenda, no podía morir si no le atravesaba una bala de oro y, sin embargo, T. E. Lawrence, el hombre, murió de un simple accidente de tráfico mientras circulaba con su motocicleta. Colisionó con un ciclista y salió volando abriéndose la cabeza contra el asfalto. La brecha del cráneo medía 23 centímetros y, según testigos, partes del cerebro sobresalían por ella. Murió seis días después del impacto. De haber sobrevivido, aquel héroe de leyenda habría contemplado el resto de su historia desde una silla de ruedas. Sin embargo, 25 años antes, un jovencísimo y curioso Lawrence pedaleaba con ímpetu por toda Francia y a través de Siria, libre e ignorante del peso de una vida que lo transformaría en el británico más célebre y controvertido del siglo xx (con permiso de Churchill y de Robert Falcon Scott, por supuesto). En 1906, con apenas 18 años, y hasta 1912, Ned, como lo llamaban en casa, salió de Oxford para iniciar un viaje que, si bien no lo convirtió en Lawrence de Arabia, lo puso en la vía para llegar a serlo. Olvide por un momento que este chaval, culto y refinado, fue el héroe de la rebelión árabe (o el gran traidor de un Pueblo que confió en él, pues ambos términos se escuchan por igual), a ver si es capaz de disfrutar de este viaje sin el peso de su leyenda.

43. Donde termina el arco iris, Cecelia Ahern. Una singular historia de amor entre Rosie Dunne y Alex Stewart, un amor que comienza en la niñez y cuyas vicisitudes llegan al lector a través de mensajes – mails, chats, cartas y postales– que intercambian los protagonistas a lo largo de varios años. Un libro original –que se desarrolla íntegramente a través del diálogo directo de los personajes– fresco, gracioso, de fácil lectura y muy entretenido.

44. Una mujer de recursos, Elizabeth Forsythe Halley. A comienzos del siglo XX, cuando la independencia de las mujeres era todavía muy relativa, Bess Steed, la inolvidable protagonista de esta novela, es ya una mujer de armas tomar: una joven llena de voluntad y ambición que, además, acaba de recibir una pequeña herencia. Una mujer de recursos nos cuenta la vida de Bess desde principios de siglo hasta la década de los sesenta, la historia se narra a través de su correspondencia: de las cartas, telegramas y notas que Bess va escribiendo a distintos destinatarios a lo largo de los años. En estos escritos la observamos mientras soporta los golpes y las alegrías de la vida con una valentía inquebrantable y un espíritu indómito; su correspondencia nos va revelando los sacrificios que el amor le exige, los problemas y las recompensas del matrimonio, las complejas relaciones con sus hijos y, sobre todo, su clara voluntad de desafiar a su entorno social, que intenta constantemente someterla a sus convenciones.

45. La amigdalitis de Tarzán, Alfredo Bryce Echenique. Esta novela es la historia de un prolongado desencuentro amoroso. El de un hombre y una mujer que se aman pero que son separados por los avatares de la vida (quizá sólo por un momento de indecisión junto a un semáforo de París). Pero quedan las cartas, los encuentros a uno u otro lado del Atlántico y la certeza de un sentimiento que se sabe fuerte y mutuo, es la síntesis de esta historia cuyo entusiamo sentimental y literario ha llevado a muchos lectores a considerarla la novela más viva de Bryce Echenique.

Valencia, 6 abr. (Àngels S. Amorós, Quelibroleo)

12 opiniones en “45 libros epistolares: Cuando las cartas importaban”

  1. Tengo leídos varios de estos títulos,pero 84 Charing Cross Road . Y Las Amistades Peligrosas son dos de mis libros favoritos.

    1. Buena elección, Rafa. Todos los títulos son muy interesantes pero unos nos atraen especialmente porque logran conectar con nosotros por alguna razón.
      Saludos

  2. Buena selección. Yo añadiría Carta de una desconocida, de Stefan Zweig. He leído Drácula hace poco, y me parece extraordinaria.

  3. Hola, gracias por las recomendaciones. Yo añadiría las cartas de viaje de Lawrence de Arabia, acabo de leer “Lawrence (antes) de Arabia” y he descubierto a la persona detrás del personaje. Muy interesante.

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