quelibroleo
Entrar con facebook
Crear cuenta Recordar contraseña  

quelibroleo
Libros Notas Autores Editoriales Club de lectura Blog Lectores  
Encuentra tu próxima lectura - ENTRA

ÁGAPE SE PAGA

 
ÁGAPE SE PAGA Autor: GADDIS, WILLIAM

Editorial: SEXTO PISO

Año de edición: 2008

Género: Narrativa

ISBN: 9788496867284



   
NOTA MEDIA:
- / -
(0 votos)

Sin votos      Críticas (1)


Comparte este libro en:
Compartir en Facebook   Compartir en Twitter  

casadellibro.com   
 

Resumen

Un hombre que yace en cama moribundo se embarca en un monólogo mental a partir de la mecanización de las artes, representada en la aparición de la pianola ?materialización del sueño democrático de que cualquiera puede ser un "artista"?. Su reflexión termina por ser una punzante diatriba contra la sociedad moderna, con sus arraigados anhelos de fortuna y reconocimiento. En esta novela póstuma William Gaddis por fin logró dar forma a uno de los proyectos literarios de toda su vida; el resultado es un relato desgarrador que no concede respiro alguno y que es un magnífico diagnóstico de los efectos de la tecnología, no sólo en el arte, sino en lo más hondo de la vida cotidiana contemporánea.
 
 

Otros libros del autor

 

Otros libros que me pueden gustar

LOS RECONOCIMIENTOSJOTA ERREGÓTICO CARPINTEROSU PASATIEMPO FAVORITO
 
LOS CRÍMENES DEL JOROBADOTENEMOS QUE HABLAR DE KEVINENTRE TONOS DE GRISLAS BATALLAS EN EL DESIERTO
 
 

Críticas de los lectores

El alquimista del tedio El alquimista del tedio     Su nota:
¡Buen comentario! 0
Antes de leerme Jota Erre de William Gaddis quería leer algo suyo más ligero. Esto, es un decir, porque sus 288 páginas, son cualquier cosa, menos ligeras. Ahora ya le tengo puesta la mirada a otra obra del autor, la palindrómica Ágape se paga, publicada también al igual que Jota Erre, por la editorial Sexto Piso. La historia de esta novela transcurre dentro de una casa, la de la portada del libro, en esa casa de madera que imita a un palacete, de estilo gótico carpintero. Allí mora el matrimonio formado por Paul y Liz. Como Paul no puede tener relaciones sexuales, se la pasan todo el rato hablando, y nosotros como lectores registramos esas conversaciones entrecortadas, aceleradas, que conformarán un puzzle, donde poco a poco, vamos poniendo las piezas que faltan, para obtener finalmante una visión panorámica y comprensiva. En un momento determinado Liz nombra a Faulkner. Hace poco comencé El ruido y la furia, y lo dejé cuando llevaba algo más de 150 páginas. La prosa de Gaddis me recuerda a esa novela de Faulkner, porque aquí hay mucho ruido de fondo, muchísimo. Nos quejamos ahora de la omnipresencia de las redes sociales, de la tabarra a la que nos someten los whatsapp, pero antes de esto que conocemos ahora, existía el teléfono fijo, y en este libro no deja de sonar machaconamente. Será a través de esas, casi interrumpidas, llamadas de teléfono, mediante las visitas del hermano de Liz y del hombre que les ha alquilado la casa, de lo que se servirá Gaddis, a través de este microscosmos, de esta condensación del plano espacial y temporal, para darnos su particular visión del mundo, mediante una galería de personajes de lo más variopinto, turbios y siniestros, que hablan de todo y todo el tiempo, y que le permiten al autor sacar a colación asuntos como el imperialismo americano, el colonialismo, la esquilmación de África por Occidente, los medios de prensa vendidos al poder, las organizaciones como la CIA O FBI que viven y actúan al margen de la ley, la codicia desmedida, la deriva del dejar hacer, la banalidad de los clases pudientes, la religión católica, sus cruces de fuego y su cálices de sangre, la infidelidad como superación de la insatisfación sexual, entre otros muchos temas. Leer a Gaddis es como ponerte un orinal en la cabeza y golpearte luego la testa con un martillo de caucho. Gaddis impregna su prosa de un sutil sentido del humor, de mucha ironía, y pergeña una crítica rotunda, contra los males de una sociedad codiciosa y podrida desde sus raíces, con un ritmo acelerado, angustiante, como si el tiempo se acabará y hubiera que arreglar el mundo en unas pocas horas, como si en lugar de elegir entre cortar el cable rojo o el cable azul, uno solo tuviera un puñado de hojas y un par de bolígrafos con lo que tratar de arreglar este desaguisado. Y vale tanto para los años 70 y 80 como para el momento presente. Seguiré leyendo a Gaddis.
 
 
 
 

  Buscar  
 
Recomendador:
Título de un libro que te guste
Autor
 
 
 
Copyright © 2008-2016 QueLibroLeo  |  Política de privacidad  |  Diseño web