La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción "perversa" por las nínfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca e...
Sus notas
El Príncipe de Nicolás de Maquiavelo (Florencia, 1469-1527) es, sin duda, un clásico en el sentido más literal del término, pero también uno de los libros peor entendidos de la historia de la literatura mundial. Baste pensar en el sentido negativo que en todas las lenguas se da a los términos maquia...
Considerada por Oscar Wilde la novela fantástica más importante de la literatura, Drácula, la obra maestra de Bram Stoker, ha sido llevada al cine continuamente desde 1922, pero jamás había tenido fortuna con los ilustradores. No había un dibujante canónico de Drácula, no existía una edición ilustra...
El Discurso, texto eminentemente filosófico, marca el punto de ruptura con el mundo conceptual del medievo, dominado por la escolástica. Al mismo tiempo, y junto a su valor fundamental, es también una crónica del pensamiento, un libro de memorias, una elaboración científica en la que el investigador...
Contemporáneo de Flaubert, con quien mantuvo una buena amistad, y de figuras como Gógol, Dostoyevski y Tolstói, Iván Turguénev (1818-1883) es otra de las cimas de la fecunda literatura rusa del siglo XIX. Si en novelas como "En vísperas" o "Padres e hijos" dejó patente su maestría para plasmar en el...
Casi doscientos cincuenta años después del nacimiento de su autor, Fausto sigue siendo un clásico, pues plantea el problema de los límites y el sentido de la acción humana, y lo hace bajo la parábola del pacto con el diablo. ¿Merece la pena el pacto?, ¿qué lo justifica?, ¿es el diablo una realidad s...
En 1877, ocho años después de la publicación de Guerra y paz, Tolstói puso punto final a su novela Anna Karenina, una de las obras más grandes de la historia de la literatura. Su trama, inspirada en algunos incidentes reales y marcada por las preocupaciones éticas generadas por la crisis espiritual...
El príncipe y el mendigo fue escrito por Mark Twain, seudónimo de Samuel Langhorne Clemens, en su madurez, cuando contaba cuarenta y dos años. Lo escribió, como muchas otras obras suyas, pensando; más en relatar una buena historia que en hacer una gran obra de arte. No se detuvo a profundizar en el...