Desde una portada muy llamativa hasta una dedicatoria tan curiosa como sugerente, Varios textos inéditos (hasta que se publiquen) y una coda de amor quesuno ya deja entrever que no estamos ante una obra al uso. Compuesto por 81 textos y un epílogo, el conjunto abraza sin complejos su carácter fragmentario. Como señala la contraportada, “los textos no están hilados, se regodean en su carácter caótico”, y, en efecto, esa aparente dispersión forma parte de su esencia.
También se nos dice que el objetivo es arrancar una sonrisa, incluso una carcajada. Y aunque hay textos abiertamente hilarantes, la sensación general es que este libro, en comparación con otros del autor, se mueve en un tono más oscuro, más introspectivo. Hay menos denuncia directa y más reflexión. Más que señalar hacia fuera, parece invitarnos a mirar hacia dentro.
Un ejemplo claro es “La espera”, homenaje a Esperando a Godot de Samuel Beckett, aunque aquí la angustia se intensifica y se vuelve más áspera, más inquietante. Y no es un caso aislado: buena parte del libro transita por la angustia existencial, la esperanza, la desesperación y la búsqueda de sentido en un mundo que no siempre ofrece respuestas. Todo ello con una combinación muy particular de humor, melancolía y lirismo.
Hay textos que provocan la risa, otros que dejan un poso incómodo, y algunos que consiguen ambas cosas a la vez, moviéndose en ese terreno en el que la carcajada y el escalofrío casi se tocan. A lo largo del libro también aparece una crítica al comportamiento de rebaño y al progresivo abandono de lo cultural y lo profundo en favor de lo inmediato y banal.
Uno de los aspectos más destacables es el uso del lenguaje: el vocabulario es rico, preciso y denota una gran cultura, pero nunca cae en lo pretencioso. A esto se suma un notable uso del simbolismo y la recurrencia de ciertas ideas que invitan a una lectura atenta —y a releerlo—. Porque este es, sin duda, uno de esos libros que cambian con el lector. De los que se llevan encima y a los que se vuelve una y otra vez, descubriendo nuevos matices según el estado de ánimo.
Algunos de los textos más destacables son: “Los pensamientos gaseosos”, puro sarcasmo de rabiosa actualidad; “Excitante afán”, simplemente tremendo; “Condenadamente humanos” y “Sofisticación”. Mención especial merece también la referencia a G. K. Chesterton y su célebre frase “Poets have been mysteriously silent on the subject of cheese”, que el autor recupera para conducirnos hacia ese “Amor quesuno”, una coda final tan peculiar como acertada antes del epílogo.
En definitiva, Varios textos inéditos (hasta que se publiquen) y una coda de amor quesuno es un libro que, bajo su aparente caos, esconde una coherencia emocional profunda. Irónico, reflexivo, a ratos oscuro, brillante y sorprendentemente preciso en lo que hace sentir. Un conjunto de textos que no solo buscan hacernos reír, sino también incomodarnos, hacernos pensar y, sobre todo, volver. (Inma Muñoz, 15 de abril de 2026)
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