Resumen

«Durante los últimos meses de su vida, mi madre fue perdiendo su memoria, recayó en su infancia. Convertida de golpe en una niña pequeña, después en una joven recién casada, mi madre empezó a hablar, a confesar, invocando a (los) vivos y (los) muertos. El amor filial, fuerte y apasionado, se ve a veces envuelto en el pudor y los sobrentendidos. Al revelar su pasado, mi madre se liberó de una vida en la que casi nunca fue feliz. Durante largos días la escuché, siguiendo como podía el hilo de sus incoherencias; sufrí y al mismo tiempo la descubrí. Este relato fue escrito a partir de los retazos de recuerdos que ella me confió. Fragmentos que me permitieron de reconstruir su vida en el viejo Fez de los años treinta y cuarenta, de imaginar sus momentos de alegría, de adivinar sus frustraciones. Tuve que leer entre líneas o incluso traducir sus silencios, y casi siempre restituir sus emociones.

1 críticas de los lectores

7

Basándose en su propia experiencia, el autor va relatando, a través de conversaciones con su madre, el deterioro continuado de la anciana, enferma y que empieza a sufrir Alzheimer. A lo largo de los capítulos ves como una mujer elocuente e íntegra va perdiendo la memoria, confundiendo personas y sucesos, vuelve a su juventud, recuerda su vida, habla con vivos y muertos, hasta que inexorablemente la ausencia de la realidad es casi total. Muy bien narrada, en primera persona, es una historia que conmueve y acaba haciéndote sufrir por ese lento paso del tiempo. Intercalándose entre las conversaciones madre-hijo y a través de los recuerdos-delirios de la madre, muestra también la vida de una mujer musulmana en el Marruecos de la primera mitad del siglo XX, así como las costumbres e historia del país. En mi opinión una lectura muy recomendable.

hace 10 años