Resumen

Encontrar un cuadro robado - el retrato de una rubia de piernas largas-, un caso que se suponía fácil para el detective, se complica cuando empiezan a aparecer cadáveres por todas partes. Archer se ve entonces envuelto en un misterio tan viejo como él: un brillante artista se adentró en el desierto y desapareció sin más. Pero dejó tras de sí un montón de musas, muñecas, prostitutas y damas, todas ellas peleándose por lo que consideran es de su propiedad. El aire del desierto arde de traición, muerte, sexo y locura, y sólo Archer puede encontrar sentido al hecho de que un criminal haga del asesinato una obra de arte.

4 críticas de los lectores

6

Entretenida, Archer me pareció medio insulso.

hace 4 años
6

Novela entretenida que te atrapa con su historia y sus personajes (especialmente la la omnipresente figura del pintor desaparecido), sin embargo me pareció predecible ya que a la mitad, o un poco más adelante,ya me imaginaba el final,que efectivamente se cumplió, aunque hay un dato que no pensé. Otra cosa que me molestó y me pareció rara es que el detective y personaje principal de la novela LEW ARCHER siempre estaba un paso atrás y nunca conjeturaba hipótesis obvias, sinceramente no soportaba eso porque tendría que considerar todas las posibilidades. A pesar de lo que escribo me gustó mucho y como es el primer libro que leo de Ross Macdonald voy a seguir para ver que tal son los otros.

hace 10 años
8

SIN RODEOS. Estamos ante una novela negra que siguiendo muchas de las reglas del género, tiene matices que la hacen muy valiosa. La historia está muy bien, y el laberinto de hechos y personajes que se van tejiendo es tan bueno como comprensible (esto no siempre es así y a veces uno puede perderse en obras de este tipo), no hay momentos huecos en la novela, y a diferencia de otros ejemplos del género, el detective Archer, omnipresente en toda la obra, no tiene un equipaje personal al que se haga reiterada referencia. Una historia que va al grano, que empieza en la primera línea y termina en la última, sin prólogos ni epílogos, directa al grano, entretenida y muy bien escrita.

hace 11 años
10

La exuberancia y los excesos de la novela negra actual deja a Ross MacDonald cada vez más elegante, cada vez más contenido, cada vez más breve, cada vez mejor. El tormento, la amargura, la desesperación están a flor de piel. Si Ross MacDonald hubiera escrito obras dramáticas podría llamarse Tennessee Williams. Los personajes quedan atrapados como pajarillos dentro de su propia jaula. Además el título es precioso. ¿Qué más se puede pedir?

hace 11 años