Una biografía de María Moliner despeja la niebla de silencio sobre su figura

La biografía de la filóloga aragonesa María Moliner, que forma parte de una colección sobre la vida de mujeres célebres, despeja la «niebla de silencio» que se tejió en torno a su figura en favor de su obra más conocida, el diccionario del uso del español.

La escritora Pilar Rubio ha presentado hoy la obra en la biblioteca María Moliner de la capital aragonesa, junto al director de la Biblioteca de la Universidad de Zaragoza, Ramón Abad y la catedrática de la Universidad María Antonia Martín Zorraquino.

«Me pidieron que escribiera una biografía de una mujer por la que sintiera un respeto especial, y enseguida pensé en ella. Siempre he admirado su labor solidaria en el mundo de la cultura», ha manifestado Rubio a Efe antes del acto.

Bajo el título «Vida de María Moliner», Pilar Rubio ha querido dar a conocer la labor cultural que esta aragonesa llevó a cabo para extender la enseñanza en todo el territorio español, también en las zonas rurales, «alejadas del progreso».

«Su figura ha quedado un poco opaca por la importancia del diccionario. Se habla menos de las misiones pedagógicas, del plan que escribió para las bibliotecas del Estado, o del servicio de bibliotecas ramificado que quería impulsar, y que quedó truncado por la guerra», ha apuntado.

A lo largo de estas páginas, se vislumbra también el perfil humano, no sólo profesional, de esta mujer «ecuánime» y solidaria», que con «perseverancia» y «disciplina» consiguió contribuir a expandir la cultura, ha señalado.

«Era una mujer fuerte ante la adversidad ya de pequeña, porque cuando su padre se marcha a Argentina y forma allí otra familia, ella se tiene que poner a trabajar para ayudar en la economía familiar», ha afirmado.

María Moliner, nacida en Paniza (Zaragoza) en 1900, plasmó su pasión por las palabras en el diccionario del uso español, que elaboró durante «largos» quince años, con la ayuda de su colaboradora María Ángeles de la Rosa, y con un máquina de escribir portátil.

Esta «aventura», que se cuenta en la última parte del libro, supuso la compensación a lo que el historiador Javier Tussell denominó el «suicidio cultural» que se produjo, cuando «la hicieron descender dieciocho puestos en el escalafón del cuerpo de archiveros y bibliotecarios.

«Con su tesón y perseverancia logró compensar aquel silencio que se produjo con la llegada de la dictadura», ha comentado.

Ésta obra es la número diez de una colección de dieciséis biografías de mujeres célebres, publicadas por la Asociación Matritense de Mujeres Universitarias (AMMU) y Eila Editores, en tan sólo dos años.

Las próximas que se publicarán serán la vida de Joan Robinson, economista keynessiana, y Soledad Ortega, intelectual e hija del filósofo Ortega y Gasset.

De momento, no hay previsto editar más biografías de mujeres aragonesas, aunque «si alguien se ofrece a hacerlo la puerta está abierta», ha apuntado María Luisa Maillar, directora de EILA y presidenta de AMMU.

Zaragoza, 7 mar (EFE)

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