En La Regenta, sin lugar a dudas una de las cumbres de la novela realista, Leopoldo Alas alcanzó a cifrar de forma inolvidable uno de los motivos que obsesionaron a la narrativa europea de la segunda mitad del siglo XIX: el retrato de un carácter femenino que se debate entre el deseo y su represión , y que sufre, en este caso, las asechanzas de un galán y de un cura. La peripecia tiene como trasfondo la magistraly despiadada descripción del entorno de Ana Ozores, esa Vetusta murmuradora y provinciana en la que toda vanidad e hipocresía tiene su asiento. José Luis Gómez, tras un minucioso análisis de las primeras ediciones de la obra, sigue el texto de la tercera (1901), revisada por Clarín y publicada poco antes de su muerte. El prólogo de S. Beser al autor y su novela en el contexto de la creación europea y española de la época, mientras que la anotación facilita la comprensión de cada uno de los pormenores del rico universo clariniano.
"La Regenta" . Uno de mis libros preferidos,leído varias veces...si eres una buen/a lector/a te acabas dando cuenta de que además de hacerlo por gusto ,lo ves necesario porque cada vez aprendes algo nuevo..das importancia a algo que antes te parecía irrelevante...te deja su impronta el autor..
Si no conoces a Ana Ozores, Vetusta y a Clarín,va siendo hora..
La empecé de mala gana, casi por obligación, pero me enganchó totalmente. Una obra maestra. Narra la vida de Ana Ozores casada por conveniencia con Don Victor mucho mayor que ella, lo que le lleva a una vida de soledad y frustración. Memorable el personaje de Fermín de Pas, magistral de la catedral y confesor de Ana. Un relato de la hipocresía, vulgaridad y religiosidad enfermiza del Oviedo (Vetusta) de la época. Imprescindible.
Los amores deseados entre la Regenta y el Magistral, su confesor y pretendido amante, aunque no correspondido por las conveniencias sociales, y el Magistral veía con mayor interés su ascenso en los puestos eclesiásticos; su despechado pretendiente, su vida, sus momentos de amor y de deseo, de esplendor y de fracaso, de envidias y murmullos de la sociedad... Creo que se puede clasificar entre las mejores novelas españolas de todos los tiempos.
Un fragmento de "La Regenta": (...) Aquella nariz era la obra muerta en aquel rostro todo expresión, aunque estricto en griego, porque no era fácil leer y traducir lo que el Magistral sentía y pensaba. Los labios, largos y delgados, finos, pálidos, parecían obligados a vivir comprimidos por la barba, que tendía a subir, amenazando para la vejez, aún lejana, entablar relaciones con la punta de la nariz claudicante. Por entonces no daba al rostro este defecto apariencia de vejez, sino expresión de prudencia de la que toca en cobarde hipocresía y anuncia frío y calculador egoísmo. Podía asegurarse que aquellos labios guardaban como un tesoro la mejor palabra, la que jamás se pronuncia. (...)
este libro fue todo un descubrimiento. Me encantó, pero sobre todo me maravilló la descripción de los personajes, la forma en la que el autor logra transmitir el interior y los pensamientos de cada uno de los protagonistas me parece magistral.
Me enganchó un montón y eso que lo cogí con un poco de reparo debido a que el lenguaje, al principio, me pareció algo recargado.
Uno se da cuanta de que está delante de un gran libro enseguida . En la primaera página cuando Fermín de Pas contempla Vetusta desde la torre de la catedral como Dios contempla a los pobres hombres en la tierra, te das cuenta de que algo grandioso te espera en las siguientes páginas.
Ana Ozores y Fermín de Pas fueron los protagonistas inolvidables de muchas tardes de verano donde olía a siesta, a incienso y a paseos por el Vivero...