LA FERIA DE LAS VANIDADES THACKERAY, WILLIAM M.

Nota media 8,11 Muy bueno 26 votos 3 críticas

Resumen

Un clásico que nos revela los detalles y vericuetos de la sociedad inglesa de principios del siglo XIX. Los dos personajes femeninos -la apocada Amelia y la osada Becky- son parte de este gran escenario por el que desfilan criaturas tratadas con magistral ironía. Un fresco de enorme encanto y pasmosa veracidad, que traspasa los siglos.

3 críticas de los lectores

9

Cuando uno lee un clàsico, cabe imaginar con que va uno a encontrarse a medida que lo lee.Me parece una novela hermosa, muy bien escrita, los personajes, son el ejemplo de lo que se esperaba en la epoca en que fue escrito, Amelia, un cumulo de virtudes, la mujer enamorada, abnegada y fiel, y Rebeca, la trepadora que despliega todas sus artes para ascender en la sociedad.El autor nos recalca permanentemente, que esta "feria de las vanidades" que es la sociedad de su tiempo, (y tambien la actual) los personajes se debaten entre intereses, apariencias, hipocresias y por supuesto tambien el amor.Es una novela del mil ochocientos, por supuesto que no vas a encontrar sexo ni escenas escabrosas, ni siquiera insinuadas.Yo encontre este libro en la coleccion antiquisima de una biblioteca infantil en un hospital de niños, y me encanta, voy por el segundo tomo, quien disfruta de los clasicos seguramente disfrutarà de esta entretenida novela, escrita con un leguaje delicado y cuidado, digamos, como se escribia antiguamente.

hace 7 años
6

La primera frase que me viene a la mente con respecto a este libro es “¡Gracias a Dios ya lo he terminado!”. He estado cuatro largos meses para terminarme este libro, el cual compré esperando acabarlo en escasas semanas. Durante mucho tiempo soñé con tener este libro en mis manos, cosa que costó mucho debido a lo difícil que me fue encontrarlo en alguna librería, tanto es así que lo encontré en una librería de segunda mano y en una edición de los 70’. El motivo fundamental por el que me moría por leerlo era porque esperaba encontrarme ante una crítica mordaz, inteligente y desbordante de sátira. Muy por el contrario me encontré con un libro bastante monótono, en el cual el autor (el cual, he de decir, es uno de los autores más participativos que he tenido ocasión de leer en mi vida) no para de adelantarnos que hechos muy trascendentales y escabrosos iban a tener lugar de un momento a otro, y que la narración de hechos más cotidianos eran necesarios para introducirnos ante lo que se acercaba. Nada más lejos de la realidad, terminé por leer el libro queriendo conocer el tan esperado final, pero resultó ser uno de los finales más aburridos que he leído en toda mi vida. Los personajes son bastante insulsos, la única que se destaca en cierta medida es Becky, pero tampoco de modo especial pues el autor, según dice para evitar la censura, nunca termina por aclarar que perversiones comete ésta. El personaje de Amelia me pareció de lo más rídiculo, una exageración de la pureza y el recato que llegan a hartar y a hastiar sobremanera. Por no mencionar los reiterados pasajes en que el autor enumera una y otra vez personajes famosos que no se conocen y encima se deleita en contar cosas de sus vidas, que no interesan en la trama. En síntesis, me he llevado un verdadero chasco ante esta obra y no se la aconsejo en absoluto a nadie.

hace 8 años
9

Un libro muy interesante que suele ser considerado como reflejo de la sociedad victoriana, aunque a mi parecer su tema central es algo más vigente y atemporal, incluso mencionado en el título: la vanidad. Vanidad en la sociedad, vanidad personal, las ambiciones y demás cosas que hacen que las personas olviden los derechos de sus semejantes y hagan de lado el agradecimiento, con el fin de escalar en la sociedad. Hay muchos personajes involucrados y es muy meritorio el que esté tan bien escrito que esa telaraña de situaciones pueda ser seguida sin dificultad por el lector.

hace 9 años