ELOÍSA ESTÁ DEBAJO DE UN ALMENDRO. LAS CINCO ADVERTENCIAS DE SATANÁS JARDIEL PONCELA, ENRIQUE

Nota media 6,89 Bueno 73 votos 3 críticas

Resumen

Incomprendido y atacado por casi toda la crítica de su tiempo, Enrique Jardiel Poncela conoce ahora, al amparo de la reivindicación de las vanguardias, un creciente reconocimiento. Su propósito era romper con las formas tradicionales de lo cómico, atadas a lo real y a lo verosímil. Frente a ello, Jardiel busca que en su teatro fluya de continuo lo inverosímil: "en el patio de butacas -decía- la vida cotidiana con su aburrimiento; en la escena, la fantasía renovada". Por ese camino logró superar el naturalismo estrecho del teatro español y su casticismo; liberó el lenguaje, casi siempre ligado a actores tipificados, y aportó a la escena un humor, de raíz intelectual, que sirve de conductor al absurdo lógico. María José Conde Guerri, profesora de Literatura Española de la Universidad de León y especialista en la obra de Jardiel, estudia aquí Eloísa está debajo de un almendro y Las cinco advertencias de atanás, dos textos en los que, sobre el fondo de una crisis social, brilla el ingenio libre de un revolucionario artístico.

3 críticas de los lectores

7

"Eloísa está debajo de un almendro" es una obra teatral ligera y divertida, que se va volviendo cada vez más absurda y con más personajes a medida que avanza. Tanto los personajes como las situaciones son muy divertidos, destacando el aire de locura que sobrevuela toda la obra, y que se manifiesta incluso en los personajes aparentemente más equilibrados, y que termina degenerando en una especie de parodia del folletín.

hace 8 años
8

Humor ingenioso, una de las mejores comedias de enredo, con unos personajes pintorescos que caricaturizan la sociedad del momento con el indudable toque maestro de Jardiel Poncela.

hace 10 años
6

Eloisa está debajo de un almendro: Jardiel trata de realizar una "screwball comedy" y para ello despliega todos los ingredientes al efecto: casas señoriales, familia rocambolesca, mayordomo extravagante, dobles, mujeres desaparecidas, escondites secretos y animales domésticos, como mandan los cánones. Después de un prólogo deslumbrante, en el primer acto la acción se acelera, se multiplica y en el segundo ya es el acabóse. Todo es excesivo: demasiados personajes, demasiadas tramas paralelas, demasiadas explicaciones. El espectador no sabe a que carta quedarse. Las cinco advertencias de Satanás: un Jardiel más contenido nos ofrece una comedia que mezcla la fantasía con la moraleja social. Nos ofrece frases deslumbrantes como si de un Oscar Wilde ibérico se tratara: la juventud es un defecto que se corrige con el tiempo; el sacrificio es una virtud que siempre es admirable en los demás. Los tres primeros actos son prácticamente perfectos; en el cuarto la acción se acelera como si estuviera deseando acabar cuando más partido podría haberle sacado a la comedia. De todas formas, muy buena, mejor que Eloísa y sus excesos.

hace 11 años