ELLAS HABLAN TOEWS, MIRIAM

Nota media 9 Excelente 1 voto 1 críticas

Resumen

Durante años, en la remota colonia menonita de Molotschna, las mujeres han sido sistemáticamente drogadas y violadas mientras dormían. La comunidad se empeñaba en hacerles creer que las heridas con las que amanecían eran producto de su absurda imaginación, o quizá obra del demonio, que las castigaba por sus pecados. Los violadores, sin embargo, eran hombres de la propia colonia: tíos, hermanos o vecinos que han sido detenidos, pero que ahora, en apenas dos días, quedarán libres bajo fianza y regresarán a casa. Ocho de esas mujeres que padecieron abusos y violaciones, cuatro de la familia Loewen y cuatro de las Friesen, están a punto de reunirse en secreto para tomar una decisión que determinará su futuro. ¿Qué deben hacer? ¿Perdonarlos, como pide el obispo Peters? ¿Responder a la violencia con más violencia? ¿O marcharse para siempre, lejos del único mundo que hasta ahora han conocido? En el punto en el que estas ocho mujeres –unas ancianas, otras jóvenes, cada una de ellas singular y genuina– toman la palabra y comienzan a compar­tir sus miedos, deseos y esperanzas, arranca esta formidable novela, inspirada en hechos reales que ocurrieron hace tan sólo una década. En Ellas hablan, Miriam Toews narra con enorme hondura, afecto y sentido del humor la historia de unas mujeres que reclaman su derecho a decidir, y se hacen preguntas que no distan tanto de las que todos nos hacemos sobre la convivencia, el perdón, la justicia y la naturaleza del amor.

1 críticas de los lectores

9

Novela la historia real de un pueblo menonita (algo parecido a los amish de Único testigo) en el que las mujeres fueron drogadas y violadas durante años en sus propias casas, por la noche. Se despertaban al día siguiente amodorradas, doloridas, sangrando, sin saber qué había pasado, hasta que una de ellas decidió mantenerse despierta hasta descubrir lo que sucedía (porque el obispo de su pueblo decía que las violaba el diablo por sus pecados). La novela en sí son las conversaciones que tienen las mujeres que han decidido que hay que hacer algo, al enterarse de que los hombres del pueblo han ido a pagar la fianza de los detenidos. Parte de las mujeres violentadas han decidido "no hacer nada", pero otra parte, pequeña, debate si irse o quedarse y luchar. Estas mujeres son analfabetas, porque los menonitas de su colonia (y de las de los alrededores) no consideran necesario que tengan una educación. No saben leer, ni escribir (algunas ni saben poner su nombre), ni leer mapas ni saben qué hay más allá del pueblo de al lado. No tienen acceso al dinero y son tratadas, en ocasiones, peor que los animales. Pero se reúnen y hablan y van poniendo encima de la mesa, todas esas injusticias, ese mantenerlas en la más absoluta ignorancia, y aportando cada una su idea, su opinión, van descubriendo el feminismo, como la relación de igualdad entre hombres y mujeres. Ellas, obviamente, no saben qué es el feminismo, pero tú, lectora, te das cuenta de que es eso a lo que llegan. Y finalmente votan si se van o si se quedan y luchan y trazan un plan para llevar a cabo esa decisión. Es un libro durísimo, eh, te vas poniendo de muy mala ostia a medida que lees. No solo por el trato discriminatorio que reciben y por que los hombres estén dispuestos a vender sus caballos y sus vacas para sacar a los criminales de la cárcel. Es porque ves el papel cruel que ejerce la religión en el sometimiento de esas mujeres, cómo ellas mismas se dan cuenta de que una religión que les hace elegir entre proteger a sus hijas o entrar en el reino de los cielos no puede ser buena. Porque su religión las obliga a perdonar a los hombres que las han violado, a ellas y a sus hijas. Y el papel de la jerarquía religiosa es de vomitar muchísimo, esa doble moral, esa ley del embudo que tan bien aplican. Leedlo, no os decepcionará.

hace 2 meses