EL TIEMPO DEBE DETENERSE HUXLEY, ALDOUS

Nota media 7 Muy bueno 4 votos 1 críticas
  • GéneroNarrativa
  • EditorialNAVONA
  • Año de edición2015
  • ISBN9788416259236
  • Idioma Español

Resumen

Sebastián Barnack, aprendiz de poeta e hijo de un severo activista de la izquierda, se traslada a Florencia ara pasar el verano con su refinado y hedonista tío Eustace en una lujosa villa, en pleno apogeo del fascismo italiano. Allí se encontrará con algunos personajes que resultarán decisivos en su vida: Verónica Thwale, encarnación de sus secretos mitos eróticos; la señora Ockham, que pretende adoptarle en sustitución del hijo que perdió; y, sobre todo, Bruno Rontini, librero y filósofo, una especie de asceta con una visión trascendental de la existencia. Escindido entre el mundo de lujo y despreocupación que representa el tío Eustace y el camino de conocimiento interior que le brinda Bruno, el joven Sebastián, inmerso además en su iniciación sexual, tendrá que aprender que todos nuestros actos tienen consecuencias pero que quizá haya un sentido más profundo de las cosas si sabemos mirar en la dirección adecuada. El tiempo debe detenerse, publicada en 1944, doce años después de Un mundo feliz, expone algunas de las preocupaciones espirituales del autor, gran conocedor de las filosofías orientales y el misticismo, y también sus ideas políticas, aún vigentes a la hora de comprender nuestro tiempo. Esta edición de Navona viene a subsanar el inexplicable olvido de una espléndida y reveladora novela que no se había traducido al castellano desde hacía setenta años.

1 críticas de los lectores

Aunque Aldous Huxley es conocido sobre todo por Un mundo feliz —en el ámbito hispánico, casi únicamente por ella—, tiene otras obras que alcanzan muchas más cotas de enjundia. Navona lo está rescatando gracias a La sonrisa de la Gioconda, El pequeño Arquímedes o, con toda justicia, El mundo debe detenerse.
Esta novela sirve como síntesis de muchas de las preocupaciones de corte místico y filosófico que atrajeron la atención de Huxley —fervoroso apasionado de las corrientes orientalistas y del análisis crítico de las derivas del materialismo occidental—. Es la historia de Sebastian Barnack, un joven aprendiz de poeta, depositario tanto del vigoroso empuje de la juventud que ansía descubrirlo todo, como de la timidez del adolescente que se ve sobrepasado por las circunstancias y aquellos que le rodean.
Un viaje a Florencia, al cuidado de su tío Eustace, un hedonista aburguesado cuyo carácter choca frontalmente con su hermano, el padre de Sebastian, desarrolla la trama de la novela, en la que su protagonista se enfrentará a los efectos de sus pensamientos y acciones. Por el camino, un cuadro de costumbres delicioso, que va desde la rígida pero afectuosa familia que deja en Londres hasta el retablo de caracteres que le esperan en Florencia —como la fría y pícara mujer que se hace objeto de sus pasiones juveniles, o Bruno Rentini, un librero de corte asceta que será estímulo para el crecimiento espiritual de Sebastian—. Y, en el aire, la revolución industrial y el auge de los fascismos o las nuevas corrientes que deslegitiman el añejo liberalismo, como un telón de fondo que sitúa y da sentido al espectáculo de marionetas que es esta novela.
El tiempo debe detenerse es muy recomendable, por tanto, por partida doble: como eficaz vehículo de transmisión de aquellos temas que le eran gratos a Huxley y que le suscitaron incontables reflexiones, y como novela en sí misma, deliciosa, de maravillosos personajes bien trazados, que acompañan al medido viaje de Sebastian en pos de abrirse al mundo, a la sensualidad y al conocimiento. (Carlos Cruz, 14 de septiembre de 2015)

hace 2 años