Corren tiempos de crisis. Contra su voluntad, es decir, movido por la amistad y sin un euro en el bolsillo, el peluquero vuelve a ejercer de insospechado sabueso en la Barcelona de hoy. La misteriosa desaparición de un antiguo amigo del sanatorio mental será el punto de arranque para resolver un caso de repercusión internacional con la inestimable ayuda de un infalible equipo de investigadores: la adolescente Quesito, el timador profesional Pollo Morgan, la Moski, acordeonista callejera, y un sin fin de personajes insólitos.
Me ha decepcionado un poco, tenía una expectativa más elevada. Yo creo que en anteriores entregas el humor era más sutil, y tenían un texto más cuidado. En ésta me parece que los personajes tienen una forma de ser disparatada que recurre a esteriotipos. Si estuviera ilustrada con viñetas, me parecería estar leyendo una historia de Mortadelo y Filemón, y para eso ya tenemos a Francisco Ibañez que lo hace estupendamente.
Ligero y divertido pero no ha llegado a convencerme tanto como los anteriores. De lo mejor es el estilo redicho y jacarandoso del protagonista con un dominio total del lenguaje y sus giros, que convierte una reflexión aparentemente seria en una parodia total.
Muy divertido también el elenco de personajes desarrapados que aparecen en la novela y recorren los garitos más cutres de Barcelona en un bochornoso verano. Sobre todo me ha gustado la familia china y las reflexiones del abuelo con un estupendo sentido del humor y bastante acierto .
Novela muy entretenida. No desmerece en nada a las anteriores. La gente me miraba raro en el tren de todo lo que me reí. Necesito más historias de este personaje ya...
Recomiendo su lectura, pues mantiene el estilo habitual de esta saga y resulta divertido.
Me gustó tanto “la aventura del tocador de señoras” que este me ha parecido algo inferior, pero es que el anterior no es fácil de superar
Me lo he pasado más que bien, me encanta el protagonista (peluquero-detective-loco, así como los personajes secundarios que son de los más variopinto y divertido. El abuelo Siau me ha parecido magnífico. Y por descontado estoy de acuerdo con Gemma49 que roza el esperpento y que tiene "puntazos" geniales. La recomiendo.
Genial visión satírica de nuestra sociedad, la de la profunda crisis económica, a través del disparatado y loco personaje detectivesco que ya conocemos por las novela anteriores de Mendoza. Ambientada en Barcelona, como es habitual, y siempre rozando el esperpento, la historia arranca sonrisas, e incluso carcajadas, por lo que llamaríamos "puntazos" increiblemente logrados. Hay mucho de parodia. Algunos personajes secundarios están muy bien logrados y con tanta fuerza y arte como el protagonista. El abuelete chino es mi preferido.
Quizás el argumento no cobre la fuerza de los anteriores, pero engancha desde el primer momento y se disfruta mucho con la lectura. Muy recomendable