En su segunda novela tras el éxito fulgurante de El niño 44, Tom Rob Smith pone al agente secreto de la policía soviética Leo Demidov en el disparadero al sufrir el secuestro de una de sus hijas a manos de una mujer sedienta de venganza. El discurso secreto ha obtenido unas inmejorables críticas en el extranjero, que lo han calificado de «thriller soberbio». La novela plantea una cuestión espinosa: ¿es conveniente conceder una segunda oportunidad a alguien que por sus actos pasados no lo merece?
Opino lo mismo que dice Joso abajo.
Item: creo que sobran las últimas páginas, debería finalizar con los últimos sucesos de Moscú; si es un final desagrable, que no guste al lector, hay que aceptarlo, no todas las novelas deben terminar con los protagonistas felices y contentos para que sean buenas. No quiero decir con esto que no sea una buena novela, no; lo es y tiene interés, pero no es nada especial.
Unión Soviética, 1956. El protagonista es Leo Demidov, ex agente secreto del MGB y que ahora dirige el Departamento de Homicidios. Stalin ha muerto y parece que el sistema empieza a cambiar. Pero hay quien no olvida y pretende tomarse la venganza por su mano. Leo investiga la muerte de varios ex agentes que están siendo acosados y eliminados. Además, una de sus hijas adoptivas le odia, y Leo deberá enfrentarse a su pasado de un modo muy "particular" para intentar salvar a su familia. Se van intercalando capítulos cortos que saltan de una parte a otra de la historia, de un personaje a otro. La trama nos lleva a conocer los gulags rusos y las bandas de criminales que de allí surgieron ("vory"). De nuevo destaca especialmente la excelente ambientación y el retrato de la sociedad rusa de la época. Igual que su primera novela, ésta también me ha gustado mucho. La historia es dura, aunque no tan cruenta como en "El niño 44". Con intriga, giros inesperados y un ritmo vertiginoso. Muy recomendable para los amantes del género.
"El discurso secreto" continúa a partir del final de "El niño 44". A pesar de que me gustó más la primera novela, esta es también una lectura muy entretenida. La historia es muy emocionante, tanto en la primera parte como en la segunda (ya que se sitúa en dos escenarios distintos y en dos situaciones personales del protagonista diferentes). En algunos momentos me ha dado la impresión de que daría para una novela más ambiciosa, que se traduciría en un aumento de las páginas, ya que plantea cuestiones muy interesantes. El autor maneja muy bien la intriga y el libro tiene muy buen ritmo, pero uno de los aspectos más positivos de esta novela es la ambigüedad de los personajes, a la vez víctimas y verdugos surgidos de la Rusia de Stalin. Un buen best-seller, que sabe combinar con habilidad la intriga y el entretenimiento con una sólida creación de caracteres, de tal forma que sorprenden por su humanidad y sus contradicciones.
Es un libro de lo más emocionante. Lo mejor para mí es que, a pesar de continuar con los personajes de "El niño 44", opta por una dirección diferente, por no seguir por la misma línea o por la sencilla "segunda parte" de su éxito anterior, es de agradecer su elección de una historia diferente, quizás no tan interesante como la de "El niño 44", pero desde luego original. Es una de esas historias que te dejan mal cuerpo, donde no puedes evitar identificarte y compadecerte de todos los personajes, pues en Rusia y en esa época todos eran víctimas y verdugos al mismo tiempo. Destaca el personaje protagonista, decidido a hacer todo lo posible para limpiar su pasado y su conciencia, y el misterioso personaje femenino ( no voy a dar su nombre ) alrededor del cual gira todo, y por el que no podemos evitar sentir lástima y comprensión a pesar de todo. Además, está muy bien ambientado y demuestra un gran respeto por las historias y personas de las que habla.