CAMPOS DE CASTILLA MACHADO, ANTONIO

Nota media 8,09 Muy bueno 246 votos 5 críticas

Resumen

Esta obra muestra una mayor objetividad que «Soledades. Galerías. Otros poemas» e indaga en nuevos terrenos poéticos -como son las gentes del entorno, los aspectos históricos y sociales españoles y la experiencia de la naturaleza, lo que lo acerca a los regeneracionistas y a los del 98- y formales, como el aforismo. El libro incluye la importante serie de poemas dedicados a la enfermedad y muerte de su mujer, Leonor Izquierdo, y el largo poema «La tierra de Alvargonzález» un intento de expresar, mediante una forma popular, lo «elemental humano».

5 críticas de los lectores

8

Es dificil leer poesia , tienes que tener un alma sencilla y hambrienta de palabras que te lleguen al corazon , Antonio Machado cumple todos los requisitos para llenar nuestro apetito literario con palabras que llenan de plenitud nuestra alma y nos remueve el alma , por siempre Machado , maestro de nuestras letras , gracias por tus poemas Don Antonio .

hace 3 años
8

Para alguien como yo, que no es lectora habitual de poesía, es una delicia leer un libro como este, fácil de entender, bonito y sencillo, con una sencilez cargada de significados profundos. Si hubiera más libros como este, me gustaría mucho más la poesía.

hace 5 años
6

Es muy conmovedor todo, muy mágico y hace amar profundamente a la naturaleza...Maravilloso.

hace 7 años
10

Antonio Machado, un genio de la literatura.

hace 8 años
10

Lo multicolor, lo variado en las formas -qué duda cabe - atrae más fácilmente a los sentidos que lo monótono. Los contrastes cromáticos producen una belleza más fresca y directa que los sutiles cambios dentro de un mismo tono. La belleza agreste, verde y montañosa de los Pirineos siempre será más fácil de apreciar que la monotonía del paisaje castellano: mar ocre infinito de tierra; mar azul interminable de cielo sin nubes; claridad deslumbradora; el ruido del viento... Pero es que la belleza de los paisajes excesivos habla más a los sentidos, y la de los paisajes austeros, espartanos, místicos casi, habla más al espíritu. Castilla le habla al alma. Y ese espíritu minimalista del paisaje se ha metido hasta el tuétano en los castellanos, reflejándose en su forma de ser, de sentir, de vivir. A todo esto - paisaje, gentes, historia, sociedad - y más cosas le canta Machado en este bello libro. Escrito, como siempre, con su dificilísima sencillez. Qué envidia.

hace 9 años